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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cimarron

Negro cimarrón


En Latinoamérica, se llamó cimarrón a los esclavos rebeldes, algunos de ellos fugitivos, que llevaban una vida de libertad en rincones apartados de las ciudades o en el campo denominados palenques. Con posterioridad, en Cuba se adoptó preferiblemente el vocablo jíbaro para definir los animales cimarrones. Parece también que la palabra cimarrón no se empleó casi nunca con los indios fugitivos.

Informe al Capitán General de Cuba sobre Cimarrones, 1799

Copia del informe que hace el Real Consulado al Capitán General sobre el informe del alcalde de Jaruco. 24 de Noviembre de 1799. ... La noche del 18 a las once tube noticia esacta del parage y número de 22 negros y el guachinango de que se componía la reunión, sin perder ni un momento hice atacar antes del día el rancho, y en la noche y amanecer del 19 se aprehendieron siete negros de los que por estar con heridas de palo en la cabeza y algo mordidos de perros cuatro de ellos los entregué a su destino que son los ingenios de la Marquesa viuda de Prado Ameno y acompaño los recibos de los mayorales, quienes están constituidos con la (roto) el otro de mi propiedad lo he dexado aquí con prisiones. Remito a ustedes los dos restantes, el uno de doña Mª Dolores Lifundia, nombrado Juan de la cruz, manco de la mano izquierda, y el otro del marqués de Casa Peñalver. Juan de la Cruz es un negro que debe mirarse con precaución por ser cabeza de ranchería, haciendo ocho meses que anda fugitivo y estar continuamente en estos pasos, como me ha informado el alcalde provincial fue el que en otro ataque quitó la mano que le falta.
El 21 a la tarde persiguió al resto que andaba errante, se aprendió otro de mi propiedad y de resultas de este alcance fueron aprendidos en el ingenio de don Miguel de Cárdenas Santa Cruz dos negros del ingenio del difunto marqués de Prado Hermoso, Melchor y Pastor, que fueron remitidos a esa el 22 por el teniente del partido de Ciraminas, el Melchor manco tambien es negro de tanta o mayor consideración que el Guachinango Pablo pues es cabeza de motín que ha reunido muchas vezes rancherías considerables de mas de treinta negros una y
remito a vs el puñal de que andaba armado este negro que merece la mayor consideración.
Sin perder mas tiempo que el indispenable para el reposo y el alimento hago andar quatro hombres en seguimiento del Guachinango Pablo y otro negro criollo que por desgracia estaban fuera del rancho al asalto del 18 y aunque hasta la fecha no se ha conseguido hallarlo no cesaré de hacer diligencias interesantes con las que al fin habrá de caer. Puede creerse deshecha la reunión pues dispersos en el monte los que quedan y aprehendidos diez de los 23 entre ellos dos cabezas de los principales los demas son presa infalible de la constancia.
Solo Habrá sido momentaneo el beneficio pues existiendo las causas que producen estas reuniones de fugitivosse logran calmar por tiempo mientras dura la persecución, volviendo a formarse al amparo de aquella luego.
Hay en las cercanías de estas haciendas y particularmente en estos contornos, porción de negros libres o esclavos, casados o no con los negros de los ingenios sin que tengan execicio de que vivir, obligados los esclavos a pagar un jornal a sus amos siendo la capa de los infinitos robos que se hacen por los esclavos y que sirviendoles en cuantas necesidades pueden tener atraen la asistencia de ellos a estos lugares en las horas que tienen libres: deteniendose mas de lo regular temen volver a sus casas y hallando proporción de proveherse de quanto necesitan en su fuga se mantienen en una vida ociosa y socorrida muy propia al humor y caracter de esta gente tan acostumbrada a la intemperie.
Estos negros se situan al lindero de qualquier sitio por una pequeña suma y algunos co
rtos servicios al sitiero o en familia con lo que compran el establaje.
La reunión de muchos negros en dias feriados trae maquinaciones de hurtos al menos y tomando mas cuerpo estas asociaciones pueden tener funestas resultas cuando la continuación y pequeños ensayos les vayan hoyando el camino a mayores empresas.
Ya la ranchería estaba surtida de proporción considerable de armas blancas desconocidas hasta ahora al uso de los negros y tenían también pólvora para proporcionarse, desde luego, armas de fuego. Surtidas de estas ya es difícil el aprehenderlos a ahuyentarlos y tomando fuerza las ocasiones que venzan es consecuente el engrosarse, y de aquí las resultas que puedan temerse. Según las diligencias que practico daré cuenta a Vs.

Nr.Sr.Guarde a Vs. Muchos años.
Ingenio Nuestra Señora de la Asunción.24 de noviembre de 1799.
Juan Ignacio de Echegoyen.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
El transito de la economía ganadera a la de plantación originó un desarrollo acelerado del proceso agroindustrial en los renglones del azúcar y el café, dicho
desarrollo estuvo indisolublemente ligado a las condicionantes físico-geográfica en todas las regiones del país. Estas circunstancias promovieron una intensa

actividad de ocupación territorial que, en los antiguos partidos de San José de las Lajas y Tapaste, desencadenó una alta concentración de ingenios y cafetales y
como resultado la presencia de la fuerza de trabajo esclava, fuente motora y sustento fundamental del aquel régimen socioeconómico. Las contradicciones entre
amos y esclavos propiciaron la aparición de los más disímiles modos de resistencia y rebeldía por parte de los explotados, modos que han sido caracterizados en
formas simples: roturas de instrumentos de trabajo, suicidios, abortos, automutilaciones, etc.; hasta formas activas: cimarronaje simple, en cuadrillas y
apalencamientos

Cuba Arqueologica - ARQUEOLOGIA EN UN REFUGIO DE CIMARRONES: CUEVA DEL NEGRO, ESTUDIO DE UN SITIO
La primera noticia o referencia sobre esclavos prófugos en nuestro territorio se encuentra en una cuantificación realizada entre enero y octubre de 1797. En dicho
documento aparece el reporte del partido de Tapaste y el de San José de las Lajas con la cifra de 5 en el primero y 16 en el segundo.. El 21 de abril de 1801, el
Capitán del partido de San José de las Lajas, Don José López Gavilán remite con el comisionado Don Manolo Gutiérrez cuatro negros de procedencia carabalí y
mandinga “todos cimarrones simples, aprehendidos por él lejos del pueblo”. Con el propio comisionado envía otros siete negros que componían una cuadrilla de
cimarrones apalancadas en la Loma de Camoa y gratifica a los participantes en la dispersión de dicho palenque con la suma de 60 pesos a repartirse. En el cafetal
Asunción, se denuncia en 1830, uno de los levantamientos de esclavos más importantes del occidente del país .

www.cubaarqueologica.org

domingo, 1 de marzo de 2009

Los cinco entierros de Jose Marti




Los cinco entierros del Héroe Nacional de Cuba
...Los hombres miran como el águila, deslumbran como el astro, sienten como sentirían las entrañas de la tierra, los senos de los mares y la inmensidad continental.





En la noche del 19 de mayo de 1895 los españoles acampan en El Jobo y allí el capitán Enrique Satue y el traidor Antonio Oliva reconocieron el cadáver de José Martí, Héroe Nacional de Cuba.
Con el conocimiento de tener en su poder los restos del jefe de la Revolución, los españoles iniciaron lo que la posteridad confirmo como el itinerario funerario de los restos martianos.
Al día siguiente el Coronel José Ximenez de Sandoval penetra en el caserío de Remanganagua. A las tres de la tarde en ese desconocido sitio de la manigua cubana, le dio sepultura por primera vez al Apóstol.
La noticia trasciende y el propio Capitán General Arsenio Martínez Campos, que se encontraba de transito ocasional por la ciudad de Santiago de Cuba, antigua capital del oriente del país, ordena la partida urgente de un medico para que realizara la exhumación y diera a conocer nacional e internacionalmente su humillante triunfo.
El doctor Pablo A. de Valencia Forts llego a Remanganagua el día 23 y ante el avanzado estado de descomposición del cuerpo decide dejar sepultadas allí las vísceras del Maestro.
En el dictamen forense el medico señala los rasgos físicos de Martí, que en el momento de su caída en combate vestía saco oscuro y pantalón claro, calzaba borceguíes negros y llevaba consigo, entre otras prendas, un reloj de oro con sus iniciales, un revolver con culatin de nácar, un machete, alforjas de cuero, una cartera de bolsillo con notas, retratos, espuelas vaqueras, una escárpela bordada con mostacilla, que se dice Utilizo Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y en un dedo de la mano una sortija de hierro, en la que se leía la palabra CUBA, elaborada con los grilletes que le aprisionaron en el presidio político.
De acuerdo con el testimonio de los propios colonialistas, Martí fue despojado de todo, y Sandoval conociendo el rango del muerto lo condujo amarrado en una bestia y en un momento de descanso, sobre la tierra enfangada, lo sepulto sin caja y con el cadáver de un español encima en Remanganagua Realizados los tramites de la exhumación llegan y pernoctan en Palma Soriano y en el parque que hoy lleva su nombre lo muestran, por única vez, al publico.
Luego lo trasladan al cuartel de las milicias para redoblar su custodia.
De ese poblado parten al alba del 26 de mayo de 1895 y en el sitio conocido por Parana detienen el andar, debido al asedio continuo de las tropas del General mambí Quintin Banderas. Este fue el ultimo intento de los insurrectos por rescatar el cadáver de José Martí y, como otros, no fructifico.
Cementerio de Remanganagua, primer sitio donde se le dio sepultura a José Martí
A su llegada a la localidad de San Luis los restos descansan en el cuartel y en la estación de ferrocarril, donde esperaban el tren que cubría el recorrido hacia la ciudad de Santiago de Cuba. Para reforzar la custodia los españoles envían a la primera compañía del quinto peninsular.
Al filo de las seis de la tarde arriban a la terminal ferroviaria santiaguera y esperan la noche para trasladar su feretro.
Tal operación realizada con absoluta discreción, no impide que en horas tempranas del día 27 algunas personalidades acudieran a la necrópolis.
Según consta en los documentos de la época su ataúd estaba sobre una parihuela y en el centro de la capilla.
El expediente que comprueba los tramites para el entierro de Martí en el camposanto santiaguero consigna la posición de Juan Salcedo, Comandante General de la primera división del ejercito español en la provincia de Oriente, y de Jorge Garrich, gobernador militar de la plaza, de cubrir con sus ahorros el entierro del apóstol.
Los pliegos también revelan que la situación se resolvió de forma gratuita por acuerdo del ayuntamiento, que concedió el permiso para colocar el cadáver en el nicho 134 de la galería sur del cementerio, por un periodo de cinco años.
El entierro oficial y la segunda inhumación tuvo lugar el 27 de mayo de 1895, y a el asistió una pequeña concurrencia integrada básicamente por oficiales colonialistas y algunos cubanos.

Templete construido encima del nicho donde reposaban los restos de José Martí
Pese a la compleja situación del país, el octubre de 1898 el patriota Emilio Bacardí trajo y coloco una lapida de mármol donada por los emigrantes radicados en Jamaica que consignaba "Martí los cubanos te bendicen", y paso a la historia como el primer detalle genuinamente popular para la veneración del Apóstol.
Por condiciones sanitarias se demolieron las tres galerías de nichos, dejando solo la de José Martí y Federico Capdevila, digno oficial español que defendió a los siete estudiantes de medicina fusilados por el colonialismo en la capital cubana.
Ese año se creo la comisión "Restos de Martí", para la atención adecuada al lugar donde reposaba.
Los restos fueron exhumados e inhumados por tercera ocasión el 24 de febrero de 1907. Ese día ante los despojos mortales del Héroe Nacional de Cuba se dieron cita su hijo José Francisco Martí, personalidades y veteranos de las guerras de independencia. El General Rafael Portuondo Tamayo dijo las palabras oficiales de la ceremonia.
Sobre los restos del nicho se levanto un templete cuyo proyecto estuvo a cargo de José Boffill, primer director del museo Emilio Bacardí. La obra fue inaugurada el siete de diciembre de ese año y paso a la historia como el primer sitio que el pueblo cubano edificaba para venerar al héroe.
En 1912 las maestras de la escuela numero tres "Spencer" crearon la asociación "Pro-Martí". A partir de entonces ellas promovieron la atención sistemática a la tumba.
Entre sus acciones estaba la de cambiar anualmente la bandera que acompañaba los restos martianos y entregársela a personalidades dignas de su pensamiento y legado.
El 19 de mayo de 1913 fue develado el busto realizado por el escultor italiano Hugo Luisi, y que hasta la fecha se encuentra en la sede del gobierno de la Ciudad de Santiago de Cuba.
Durante los primeros 40 años de la República se aprecio una marcada intención de las personalidades locales por darle un sitio mas digno de reposo al Maestro y así en 1943 los integrantes del Club Rotario crearon el comité "Una tumba digna para Martí".
Los focos de este club diseminados por el país, la voz de García Inclán en la revista Bohemia, la propuesta y defensa del senador villaclareño Elio García de Cárdenas y el reclamo de los veteranos, concluyeron con la aprobación de una ley que concedía 100 mil pesos para la construcción de un mausoleo.
Para llevarlo a efecto, en 1946 se convoco a un concurso nacional donde se presentaron 18 proyectos y resulto electo el del escultor Mario Santí y el arquitecto Jaime Benavent.
En septiembre de 1947 tuvo lugar el cuarto entierro al trasladarse los restos al Retablo de los Héroes, debido a la construcción del mausoleo.
Allí permanecieron hasta el 29 de junio de 1951 en que fueron llevados a la sede del gobierno de la antigua provincia de oriente, para iniciar los honores del quinto entierro.
Al mismo fueron convocados las fuerzas políticas, el cuerpo diplomático, los veteranos, masones y personalidades de la cultura.

El 30 de junio el cortejo fúnebre partió en un armon de artillería y recorrió céntricas calles de la ciudad de Santiago de Cuba. A su paso el pueblo dejo caer rosas blancas.
En la necrópolis lo esperaban los veteranos de la guerra de 1895, quienes entregaron al presidente una urna para colocarlo en la cripta donde hasta hoy reposan.








José Antonio Torres

lunes, 2 de febrero de 2009

Hombres Blancos en el Caribe antes de la llegada de Colon






Hombres Blancos en el Caribe antes de la Llegada de Colon.






El 12 de diciembre, costeando al norte de la actual Haití, tiene lugar un suceso que llena de admiración a la marinería de la Niña y de la Santa María. Otro hecho que, naturalmente, no sorprende al astuto Colón. Al desembarcar en una ensenada que el Almirante denominó De la Concepción, varios de los exploradores acertaron a establecer contacto con un nutrido grupo de indios. Pues bien, entre ellos descubrieron varios hombres y mujeres blancos. «Hombres y mujeres jóvenes -dicen- tan blancos como los de España...»¿Cómo era posible? ¿Hombres y mujeres blancos entre los caribeños?Días después, en un paraje próximo que Colón bautiza como valle del Paraíso, los expedicionarios vuelven a encontrar otro poblado. Y en él, de nuevo, hombres y mujeres «harto blancos, que si vestidos anduvieren serían cuasi tan blancos como en España».
¿Hombres y mujeres blancos en América antes de Colón? ¿Cómo era posible? (Isla de la Juventud, Cuba.)
La misteriosa presencia de gente blanca se repetiría en el segundo y tercer viaje de Colón. En el sur de Cuba, por ejemplo, un ballestero que se adentró en tierra con ánimo de cazar se vio sorprendido por un grupo de indios entre los que destacaban tres individuos blancos, vestidos con sendas túnicas blancas. El ballestero se encontró tan súbitamente con dichos hombres con túnicas que, por un momento, pensó que se trataba de frailes de la Trinidad. Según cuentan Bernáldez, Hernando, Anglería y Bartolomé de las Casas, nadie consiguió explicar satisfactoriamente la presencia de aquellos hombres blancos entre los naturales. Y el ballestero huyó aterrorizado sin atender las llamadas del hombre de la túnica cumplida que, al parecer, le reclamaba a voces.En esa misma isla de Cuba, el citado De las Casas recoge una insólita leyenda taína: los naturales decían tener reciente memoria de la llegada a la isla de La Española (el Cipango de Colón) de unos hombres blancos y barbados, iguales a los españoles, pero desembarcados antes que los hombres del Almirante. No mucho antes...
Colón sabía que los hombres de la carabela se habían mezclado con las indias. Por eso no se sorprendió al contemplar blancos en el Caribe. (La Habana.)
También en el tercer viaje colombino (1498), Colón y su gente descubren otros hombres y mujeres blancos entre los nativos del golfo de Paria, en lo que después sería Venezuela. «Gentes amabilísimas -escriben los cronista- que nos recibieron como si nos conocieran de antiguo.»Los conquistadores españoles quedaron asombrados, sí, pero no el Almirante. Él sabía por el piloto anónimo que la tripulación de aquella carabela había permanecido uno o dos años con los indios de la región. Y sabia igualmente que los predescubridores se mezclaron con las indias. Ésta, sencillamente, era la explicación a la insólita presencia de hombres y mujeres blancos. Una presencia confirmada por los indios taínos de Cuba cuando se referían a «hombres blancos y barbados».



La Leyenda del Piloto Desconocido



El profesor Juan Manzano pone el acento en los relatos que en el siglo XVI y XVII hicieron, respectivamente, el licenciado Baltasar Porreño y Gonzalo de Illescas. Esas literaturas nos hablan de “un cierto marino, cuyo nombre hasta ahora no se sabe ni de dónde partió ni qué viaje llebava, mas que andava por el Mar Océano de Poniente…”. El dicho marino, al parecer, se vio zarandeado en medio de su travesía por una tormenta de las legendarias, las que hunden a uno en el fondo del mar o le elevan al mundo de los dioses. Al parecer, a este hombre tuvo la segunda de esas suertes, pues fue a parar a un mundo “fuera de toda conversación y noticia de lo que los marineros savian (…), adonde vio por los ojos tierras extrañas nunca vistas ni oídas”. ¿Qué oficio desarrolló allí aquella tripulación? Nada sabemos. ¿Fueron ellos los que vieron y cataron aquellas perlas de las que Colón parecía prendado? Tal vez, pero el caso es que por muy bellas y fértiles que fueran las tierras a las que arribaron, a los hombres les gustan siempre más las suyas propias, aunque sean más yermas, de modo que un indefinido tiempo después se hicieron a la mar con la buena suerte, porque eso fue y no desgracia, que otra tormenta la tramó con ellos y llevó al anónimo explorador a la isla de Madeira, donde estaba entonces el vivillo Colón, en cuyos brazos expiró el desdichado piloto no sin antes contar cuantos secretos marítimos aquella mortal aventura le había reportado. ¿Dónde pudieron encontrar inspiración esos autores de los siglos XVI y XVII? Pues lo cierto es que ya antes que ellos otros habían deslizado pistas de interés para construir una historia así. Por ejemplo, Gonzalo Fernández de Oviedo (Historia General y Natural de las Indias, Sevilla, 1535) legó lo siguiente a las generaciones venideras: “Quieren decir algunos que una carabela que desde España pasaba para Inglaterra (…) le sobrevinieron tales e tan forzosos tiempos, e tan contrarios, que hobo necesidad de correr al Poniente tantos días, que reconosció una o más de las islas destas partes e Indias (…) e que después le hizo tiempo a su propósito y tornó a dar la vuelta…” Oviedo relata la muerte de toda la tripulación y añade: “dícese que, junto con esto, que este piloto era tan íntimo amigo de Cristóbal Colón (…) y en mucho secreto dio parte dello a Colom, e le rogó que hiciese una carta y asentase en aquella tierra que había visto” ¿Quién era este desconocido marino? ¿De qué tierra partió? ¿Dónde le encuentra Colón? Según algunos, era andaluz y Colón se tropieza con él en Madeira; según otros, era vizcaíno y el futuro Almirante le encuentra moribundo en Cabo Verde o en Porto Santo.

domingo, 25 de enero de 2009

El Cacique Hatuey


Hatuey

Cacique taíno proveniente de la isla de La Española que luchó contra los conquistadores españoles en La Española y en Cuba.

Llegada

Arribó a la Isla de Cuba después de ser expulsado por los españoles de su tierra natal Quisqueya(isla que hoy comparten Haití y República Dominicana). Entro en contacto con las diferentes tribus de indios taínos que existían en el territorio de oriental y les aconsejo que se preparasen para la lucha contra los españoles. También les comunico que arrojasen todo el oro que poseyeran a los ríos porque ese era el dios de los blancos. Después puesto al frente de todas las tribus de la región comenzaron a atacar a los españoles que se comenzaban a asentar en Baracoa.

Principales Acciones

Hatuey ordeno a sus hombres que se dividiesen en pequeños grupos y comenzasen a atacar a los españoles por sorpresa, valiéndose de palos, piedras y flechas. Pero los españoles que estaban dirigidos por Diego Velázquez, que conocía a perfección todas la tácticas de los indios se dedicó a ir erradicando poco a poco a cada uno de los grupos rebeldes apoyándose en una abrumante superioridad tecnológica (perros rastreadores, armas de fuego, ballestas y corazas). Poco a poco se fueron siendo exterminados cada uno de los grupos indígenas, hasta que por medio de la delación de unos prisioneros logran apoderarse de Hatuey.

Muerte

Hatuey fue condenado a ser quemado vivo en la hoguera, castigo reservado para los más viles criminales. Pero cuando estaba a punto de ser quemado y ser preguntado si quería convertirse en cristiano para subir al cielo preguntó: ”¿y esos hombres blancos también van al cielo?” y al recibir una afirmación dijo ”entonces yo no quiero ir a donde esos hombres vayan”

Su ejemplo demostró una gran valentía y decisión al intentar luchar en inferioridad contra un enemigo mucho más poderoso, éste ejemplo sería retomado más tarde por el Cacique Guamá.


Lucha con los indios. El cacique Hatuey.

por el Dr. Ramiro Guerra y Sánchez

-El jefe principal de los indios que estaban resueltos a pelear contra la gente de Velázquez, era un cacique llamado Hatuey.


“Hatuey había sido jefe de una región de Santo Domingo, llamada Guahabá. Los españoles de dicha isla habían matado a casi toda su gente y el había logrado escapar y refugiarse en Cuba.


“Hatuey era muy valiente, se expresaba bien y era más inteligente que la mayoría de los demás indios.


“Cuando Hatuey supo que Velázquez venía para Cuba, hizo saber a los indígenas que si las gentes del jefe español, que quedaban en la Isla, matarían a los indios o los harían esclavos; les aconsejó que echaran al mar o a los ríos todo el oro que tuvieran, para que los españoles creyeran que en Cuba no lo había, y, finalmente, los animó a combatir contra los españoles en seguida que estos desembarcasen. Cuando Velázquez tomó tierra en la costa, Hatuey dividió sus indios en pequeños grupos, ordenándoles que atacaran a los españoles por sorpresa, cada vez que pudiesen; que les arrojaran piedras y flechas, molestándolos sin cesar, y que se dispersaran cada vez que la gente de Velázquez intentase pelear con ellos de cerca o cuerpo a cuerpo.


“Diego Velázquez conocía bien la manera de pelear de los indios, así es que mientras una parte de su tropa se ocupaba en fundar el primer pueblo (que fue Baracoa), dividió el resto en pequeños grupos, para perseguir sin descanso a la, gente de Hatuey.


“Los españoles usaban corazas y cascos de acero, y escudos o rodelas para defenderse de las flechas y las pedradas de los indios. Además, contaban con armas de fuego, llamadas arcabuces, y con unas flechas mucho mejores que las de los indios, llamadas ballestas. Antes de que un indio pudiera acercarse lo necesario a un soldado de Velázquez para dispararle una flecha o tirarle una piedra, el español podía matarlo de un tiro de arcabuz o de ballesta. De nodo que cada vez que se trababa una pelea, los españoles mataban muchos indios, mientras que éstos no podían matar a ningún español.


“Lo peor para la gente de Hatuey, era que los españoles tenían muchos perros bravos y feroces, que rastreaban a los indios por el olor. Los indios preparaban emboscadas para sorprender a los españoles en las veredas de los montes pero los perros la descubrían. Cuando la gente de Hatuey se dispersaba, después de un combate, los perros seguían el rastro, daban alcance a los indios y los destrozaban a mordidas con sus agudos colmillos. También guiaban a la gente de Velázquez hasta los refugios más ocultos de los indios en los bosques.


“Además, los indios que sostenían la guerra no eran todos los de la Isla, sino solamente los de algunos pueblos de la región oriental, de manera que pronto los españoles fueron acabando con ellos.


“Como quiera que Hatuey era el que más alentaba y dirigía mejor a los indios en la lucha, Velázquez trató de matarlo o de hacerlo prisionero. Al fin logró esto último, obligando a algunos indios a denunciar donde se hallaba oculto el cacique, al cual sorprendió y apresó junto con varios de sus compañeros.


“Hatuey fue condenado por Velázquez a ser quemado vivo, castigo bárbaro que se aplicaba en aquella época a ciertos criminales.


“El suplicio de Hatuey se efectuó cerca de un lugar llamado Yara. El cacique murió con heroico valor, sin querer hacerse cristiano, por no encontrarse en el cielo, según dijo, con los españoles.







lunes, 19 de enero de 2009

Quien rescato el cadaver de Maceo ?


Patriota Insigne de la Provincia La Habana y del Municipio de Bejucal Coronel Juan Evangelista Delgado González
Nació en la Finca "El Bosque", del barrio Beltrán, en Bejucal, La Habana, el 27 de diciembre de 1868.
Ingresó en el Ejército Libertador el 13 de enero de 1896, incorporándose al contingente invasor en la zona de Bejucal. Al siguiente día el Mayor General Máximo Gómez Báez lo nombró capitán reclutador con la misión de organizar una unidad de combate.
Once días después demostró sus facultades para el combate en el Ingenio "Mi Rosa", donde se dice que de un solo tajo le separó la cabeza del tronco a un enemigo.
Cinco días más tarde intervino en la toma del Fuerte Vigoa, en el Wajay. Primeramente creó una partida que a los dos meses se convirtió en escuadrón y antes de que terminara el año ya contaba con el Regimiento de Caballeria de Santiago de las Vegas (2 Brigada, 2 División del 5 Cuerpo), integrado por cuatro escuadrones que totalizaron 526 efectivos (posteriormente se llamó Regimiento de Caballería "Mayía".
Operó en las zonas de San Antonio de los Baños, Santiago de las Vegas, El Rincón, Bejucal, La Salud, Quivicán, San Felipe, Managua, Boyeros, Calabazar, Arroyo Naranjo y el Calvario.
Realizó la proeza de rescatar los cadáveres del Mayor General Antonio Maceo y del Capitán Francisco (Panchito) Gómez Toro en San Pedro el 7 de diciembre de 1896 y conducirlos hasta la casa de su tío Pedro Pérez, en el Cacahual, para darles sepultura. Confiando en que durante abril de 1898 apenas se realizaban acciones debido al armisticio decretado por el gobierno español el día 10, el cual no fue acatado por los cubanos, concertó un encuentro con sus padres y demás familiares para el 22 de ese mes, en su campamento de Govea, en Bejucal.
Al concluir el encuentro anunció que haría una visita a la Finca Pastrana, adonde se dirigía con la única compañía de su escolta y hermanos - unos 20 hombres en total -. Estando acampado el día 23 en esa finca, cerca de El Cano, fue sorprendido por fuerzas enemigas compuestas por tropas de línea y por la guerrilla de Peral.
En el desigual combate cayó Juan Delgado junto a su hermanos Donato y Ramón, Comandante y Capitán del Ejército Libertador, respectivamente.
También existe la versión de que fue sorprendido en la Finca "La Reforma" entre el Cano y Arroyo Arenas.
Entre sus acciones combativas sobresalen: Gavilán (2 de junio de 1896) Morales (29 de junio de 1896) Santa Bárbara (2 de julio de 1896) La Eulalia (27 de julio de 1896) El Volcán (5 de agosto de 1896) Cervantes (24 de agosto de 1896) Lomas de Pacheco (25 de agosto de 1896) Galera (28 de agosto de 1896) El Volcán (3 de septiembre de 1896) Macheteo a la Guerrilla de Calabazar (22 de septiembre de 1896) Aniquilamiento de la Guerrilla de Quivicán, en Toledo Viejo (27 de septiembre de 1896) Lealtad (9 de octubre de 1896) La Gloria (10 y 15 de octubre de 1896) Lago (12 de octubre de 1896) Coca (13 de octubre de 1896) Esperanza (16 de octubre de 1896) Aniquilamiento de la Guerrilla del Rincón, en la Luisa (15 de octubre de 1896) El Volcán (16 de diciembre de 1896) donde resultó herido en una rodilla combatiendo a la Guerrilla de Managua El Plátano (diciembre de 1896) Ataque a Bejucal (8 de marzo de 1897) La Pita (27 de marzo de 1897) Barreto (28 de marzo de 1897) Loma del Hambre (4 de abril de 1897) Maurín (27 de junio de 1897) Asalto a Marianao (28 de julio de 1897) San Pedro y Lomas de Ramón (22 de septiembre de 1897).
Ascensos durante la Guerra
14 de enero de 1896 a Capitán
28 de abril de 1896 a Comandante
1 de julio de 1896 a Teniente Coronel
15 de octubre de 1897 a Coronel
Cuando murió en combate fue propuesto por el Mayor General Mayía Rodríguez, para ser ascendido a General de Brigada

La Primera Carga al Machete y el Ultimo Mambi




Primera carga al machete del Ejercito Mambí


Los partes oficiales del Ejercito Español, días después del 4 de noviembre de 1868, decían que "los cubanos poseen un arma poderosa, capaz de causar gran destrucción". Se trataba de la primera "carga al machete", dirigida por el entonces sargento del Ejército Libertador, General Máximo Gómez Báez.
Desde Santiago de Cuba salió rumbo a Bayamo una columna española de más de 700 hombres al mando del coronel Quirós. En su avance, la fuerza peninsular llega prácticamente sin detenerse hasta el caserío de Baire, donde quedaba inmovilizada varios días, debido a la hostilidad constante de un grupo de patriotas dirigidos por el valeroso dominicano.
Gómez examinó el estado de las tropas: unas pocas armas de fuego, y varios de los que tenían una, no sabían usarla bien. Escaseaban los tiradores de puntería a larga distancia; en cambio todos se mostraban diestros con el machete, su usual instrumento de trabajo.
El experimentado sargento conocía de las virtudes del machete como arma en el combate cuerpo a cuerpo. En su tierra natal, Santo Domingo, participó en ese tipo de lucha, cuando encabezó un grupo de campesinos para liberar a una región de un caudillo sanguinario y sus hombres.
A partir de aquel día, de la misma manera que la guerra se desplaza por las distintas regiones del país, los cubanos se hacen más fuertes con esa "poderosa arma", la "carga al machete", capaz de detener a cualquier tropa enemiga.



El ultimo Mambi.
Juan Fajardo Vega, falleció cuando le faltaban 13 días para cumplir los 109 años de edad.Había nacido el 15 de agosto de 1881, en un lugar cercano al poblado de Contramaestre, actual provincia de Santiago de Cuba, formando parte de una familia pobre, sustentada en las labores agrícolas.
A los 16 años de edad, Fajardo Vega se incorpora a las filas del Ejército Libertador Cubano, bajo las órdenes –y como ayudante de escolta- del general Saturnino Lora, uno de los protagonistas del Grito de Baire, nombre con el cual se identifica esa gesta, por el levantamiento escenificado en el poblado de igual nombre, a escasos kilómetros de Contramaestre.
Sus otros seis hermanos se fueron también a la manigua, a ganar con las armas la independencia cubana, y uno de ellos, Francisco, se sumó a las tropas del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales y junto a él protagonizó la Invasión de Oriente hacia Occidente, una de las hazañas militares más trascendentes de su época.


Pese a las penurias económicas de la época, el luchador independentista rehusó cobrar pensión alguna por su participación en la guerra, al considerar que no había ido a ella por interés material, sino por la libertad de Cuba. Esta posición él mismo la definiría así: “Cada vez que la Patria ha estado en peligro, he dejado mis oficios y me he puesto al servicio de su defensa y cuando volvía la paz, de nuevo a mis oficios. ¡Nada de estar viviendo de la Patria!


Juan Fajardo regresa al presente desde 18 años atrás como si estuviera sentado haciendo historias en su acostumbrada mecedora. En entrevista al periodista Félix Guerra de la Revista Bohemia, narra sobre su incorporación al Ejército Libertador, precisamente con las huestes del General Saturnino Lora:
“… Fue el capitán Campiña… quien me condujo a la presencia de Lora. Yo apenas tenía unos 14 o 15 años… Luego… algún tiempo mas tarde, me llevaron un día a alistar con un tal Carlos Rolof, que no se si ya sería General. En un libro importante de Roloff está anotado que yo, Juan Fajardo, con el número 20992, ingresé en la guerra con el grado rasante de soldado… Lo que hicieron fue darme enseguida tareas de armero…”
Juan recordó en detalles al Mayor General Antonio Maceo:
“… Era macizo, relleno sin llegar a gordo. Y bajo como su hermano José, pero montaba con mas elegancia, más rápido. Tenía un caballón grande, de mucha sangre, imagínese que se le encabritaba, pero el General lo sujetaba por las bridas y el animal regresaba a su remanso…”


Por coincidencia histórica, Juan Fajardo Vega, el último mambí, vivió y murió en un lugar cercano al del inicio de esa guerra y a Pinos de Baire, donde en noviembre de 1868 tuvo lugar la primera carga al machete contra las fuerzas coloniales españolas, dirigida por el patriota dominicano-cubano Máximo Gómez Báez, quien ganaría combate tras combate el más alto grado militar en el Ejército de Liberación Cubano. El Generalísimo, como se conoce en nuestra historia, estrenó de esa forma una nueva forma de combate, con el machete, que pasó de instrumento de trabajo a una de las armas más temidas por los soldados y oficiales españoles.
En territorios cercanos cayeron Carlos Manuel de Céspedes, máximo jefe de la guerra independentista cubana de 1868 y José Martí, con igual rango en la de 1895. Céspedes, en San Lorenzo, Sierra Maestra, el 27 de febrero de 1874; Martí, en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.
En su pródiga vida, el último mambí tuvo 21 hijos, 83 nietos y 127 biznietos.

martes, 13 de enero de 2009

La Toma de la Habana por los Ingleses


LA TOMA DE LA HABANA POR LOS INGLESES






En la "Guerra de los siete años", Inglaterra y Francia se declaran oficialmente la guerra, y en junio 1762 por los pactos con Francia, España entra en el conflicto. Los tronos de Francia y España estaba entrelazados por familia. Esta Guerra, como la gran mayoría que ha afectado a naciones en el planeta, se debía a pugnas territoriales, o mercantiles.Los ingleses desde el siglo XVII deseaban apoderarse de Cuba, pues la isla era un punto estratégico para la navegación en América., pero en esta oportunidad su intención era adueñarse de La Florida que estaba en manos de España, pues después de tomar La Habana, no siguieron desalojando a los españoles de Cuba.
Los preparativos ingleses para la invasión.
En mayo 1762, la flota inglesa pasa a la altura de las Bahamas, la cual consistía en 53 naves de guerra, barcos hospitales, y de carga, y los de transporte de tropas que llevaban 15,000 soldados. En total eran unos 25,000 hombres los que participaban en la operación.La flota comandada por el almirante George Pocock se presenta el 6 de junio frente a las costas de La Habana, desplegando la mayor parte de sus buques de guerra frente a la entrada de la Bahía, pero a prudente distancia de los cañones del Morro. Los españoles y cubanos por su parte, al ver la eminente invasión fortifican el Morro, el promontorio donde iba a quedar finalmente construida la Cabaña, y los otros puntos de defensa de la villa.

La invasión.
El día 7, barcos de guerra ingleses se acercan al Morro, y le hacen varios disparos, dando a entender que las tropas iban a entrar por la Chorrera; mientras, otros barcos atacan las pequeñas fortaleza de Cojímar y la destruyen, momento que el jefe del ejercito invasor George, el Conde de Albermarle, imparte la orden de desembarcar. La primera oleada de soldados tocan tierra por la playa de Bacuranao, y toman Cojímar. El día 8 con el grueso de las tropas acampadas en la zona de Cojímar, unos 10,000 soldados, el General Elliot al frente de sus unidades arremete contra Guanabacoa. En la defensa de Guanabacoa estaba un pequeño número de soldados españoles, el regidor de la villa Juan Antonio Gómez( frase famosa: la villa de Pepe Antonio), que al frente de un puñado de sus vecinos, aunque mal armados, le dieron fuerte resistencia a los ingleses.

Ese día 8 el coronel William Howe desembarca por la zona de La Chorrera, y emplaza su artillería para cortar la comunicación enemiga. Los cañones de Howe, así como lo de los barcos frente a la Bahía, no tenían alcance suficiente para bombardear la villa de La Habana, por consiguiente los daños fueron mínimos por este frente del ataque.

Del otro lado de la Bahía, el resto de las tropas británicas comenzaron atacar La Cabaña, que estaba al igual que Guanabacoa, defendida por soldados, y vecinos civiles. Después de dos día de intensa lucha, los ingleses ocuparon La Cabaña. Desde esa posición de la Cabaña, el Conde de Albermarle da instrucciones que lancen andanadas contra La Habana, pero que concentren la artillería hacia el Morro., puesto que era prioridad para que entraran los barcos en la Bahía. Una tras otra las baterías apuntadas hacia el Morro, y al ser activadas impactaban la mole de piedra, a la vez que naves de guerra disparaban sus cañones hacia el mismo objetivo.

El Castillo del Morro, terminado de construir en 1630 sobre una gran roca a la entrada de la Bahía, hacia de esta fortaleza casi inexpugnable para los cañones de la época. La defensa del Morro fue designada por el Concilio de Guerra de La Habana, al capitán de navío nacido en Santander, España, Luis Vicente Velasco. Este valiente oficial español, de unos 50 años de edad, resistía con sus hombres una y otra vez las arremetidas de los ingleses.

Pasaba los días, las bajas de los británicos se hacían cada vez mayores, y el Morro no obstante hallarse bastante dañado, seguía en pie rechazando su ocupación. El conde de Albermarle en vista que no podía rendir a los defensores del Morro, envió un grupo de zapadores para que dinamitaran la fortaleza. Terminada la labor de los dinamiteros, Albermarle le envió un mensaje a Velasco para que se rindiera, a lo que este valeroso oficial le respondió que no se rendía, que tenia que tomar la plaza peleando.El 30 de julio se escuchó un gran estallido en el Morro, y por el boquete que abrió la metralla entraron las tropas inglesas. La lucha dentro del fuerte cuerpo a cuerpo fue encarnizada, no obstante el destacamento español se había desorganizado debido a la explosión. En esta lucha cayó gravemente herido Velasco, y según expresara después Albermarle, lo envió a un hospital de campaña para ver si le salvaban la vida. El capitán Luis Vicente Velasco, que defendiera con dignidad y heroísmo el Morro "Castillo de los Tres Reyes" por casi dos meses, murió al siguiente día.
En lo que era la villa de La Habana, los defensores continuaban peleando, pero ya no podían repeler el asalto constante y superior en número y armamento de las tropas enemigas, y el día 12 por medio de negociaciones capitularon. Las tropas inglesas ocuparon toda La Habana el 14 de agosto.
La toma de La Habana costó por parte de españoles y cubanos mas de 1,000 bajas, y del lado inglés entre muertos y heridos 1,790.
El botín.
El botín de guerra en relación a la marina que participó en la toma de La Habana, fue para el almirante £123,000, capitanes £1600, oficiales menores £17, y marinos £4.La dominación inglesa de La Habana duró hasta el 6 julio 1763, en que por negociaciones España le entregaba la Florida a Inglaterra.En el tiempo que los ingleses ocuparon La Habana, como era natural abrieron el comercio con la metrópolis y sus colonias, lo cual trajo un gran auge económico a la región de Cuba bajo su control.






Fuente: aguadadepasajeros.bravepages.com/



viernes, 9 de enero de 2009

La Toma de la Habana

De cómo Jacques de Sores tomó y destruyó La Habana de 1555
Por: Emilio Roig de Leuchsenring






. El cinco de agosto, a media noche y «con buena luna y próspero tiempo para desembarcar», se hizo Sores a la vela, dejando La Habana, arrasada, a sus vecinos en la miseria y maldiciendo al hereje francés y renegando de su cobarde Gobernador.

Uno de los, más desastrosos asaltos que sufrió La Habana en el siglo XVI por parte de los piratas franceses, que entonces, como consecuencia de la larga y enconada lucha entre Carlos V y Enrique II, asolaban las costas del Nuevo Mundo, fue el realizado el 10 de julio de 1555 por el famoso corsario Jacques Sores, valiente y experimentado marino que había sido almirante con Frances le Clerq (Pie de Palo) y logrado renombre por sus arriesgadas y victoriosas hazañas en la Palma, las Indias, el Canadá y las Antillas, y del que Cuba ya tenía doloroso recuerdo por haber tomado y devastado el año anterior la ciudad de Santiago de Cuba.Gobernaba entonces la Isla el Sr. Gonzalo Pérez de Angulo, primer Gobernador que hizo de La Habana su residencia oficial permanente, y era Alcaide de la única pobrísima e inadecuada fortaleza que existía, a trescientos pasos del sino que ocupa la Fuerza, el vecino de La Habana y Regidor de su Cabildo don Juan de Lobera, que ya en 1545-46 había hecho un viaje a España a fin de adquirir piezas y material de artillería para la dicha fortaleza, que sólo poseía antes un cañón de 47 quintales de peso, llamado «el salvaje», una culebrina grande y cinco falconetas.Ya sobre aviso, por noticias de la Corona, del peligro que amenazaba a La Habana, Juan de Lobera venía tomando a diario las precauciones del caso, que consistieron en el aumento de la ronda nocturna, la colocación de centinelas, día y noche, en el Morro, la obligación a todos los vecinos de andar siempre armados, al menos de espada, y otras disposiciones por el estilo. Hay que hacer constar que las fuerzas disponibles en La Habana para entrar en combate contra los piratas eran diez y seis hombres de a caballo y sesenta y cinco de a pie, variadamente armados, según las fidedignas noticias, basadas en documentos originales existentes en el Archivo Gcneral de Indias en Sevilla, que nos da la historiógrafa norteamericana Irene A. Wright, en su valiosísima obra, premiada y editada por la Academia de la Historia de Cuba, Historia Documentada de San Cristóbal de la Habana En el Siglo XVI, de la que tomamos los principales datos para redactar estos Recuerdos.Anunciado al amanecer del 10 de julio, por el vigía del Morro, navío a la vista, se disparó el cañonazo convenido, se congregaron doce hombres armados en la fortaleza a las órdenes de su Alcaide, y el gobernador acompañado de tres vecinos, todos a caballo, se presentaron en la plaza. El navío, después de pasar la boca del puerto, continuó hacia el oeste, y para conocer su rumbo e intenciones, lo siguieron a lo largo de la costa, dos hombres de a caballo, los cuales regresaron a galope tendido con la pavorosa noticia de que el bergantín había echado anclas en la caleta de Juan Guillén (San Lázaro), y se dirigía su gente, bien armada, sobre la población.Apenas supo esto el Gobernador Angulo, salió huyendo con su familia y algunos muebles hacia la aldea de indígenas de Guanabacoa, donde se refugió con otros vecinos.Ante la cobardía de Pérez de Angulo, Lobera se dispuso valientemente a resistir el ataque de los franceses, recriminando antes en una carta al Gobernador por su huída y pidiéndole auxilios.Encerrado Lobera en la fortaleza con su gente, compuesta de españoles, mestizos y negros, más cuatro ballesteros y seis piezas de artillería, resistió tres ataques repetidos de los luteranos y herejes de Jacques Sores, impidió con la artillería que tomaran puerto el bergantín y otro navío grande del pirata, derribó su bandera izada en la ermita de la población y rechazó enérgicamente las demandas de rendición, aún después de incendiada parte de la fortaleza. Así se mantuvo, tocando a rebato por si venían auxilios de Angulo, y disparando la pieza más grande de artillería, hasta la mañana del día siguiente. Pero —nos cuenta Miss Wright, tomándolo de los documentos inéditos del A de I,— «al romper el alba vio Lobera que se hallaba cercado y se convenció de que estaba perdido. Por todos lados los franceses en buenas filas formadas, le rodeaban Su gente protestaba contra Lobera— que muriese si se empeñaba en hacerlo, pero que no sacrificase a ella. Sus arcabuces estaban gastados y sus ballestas sin cuerda, y muertos dos de los cuatro ballesteros. Un artillero sostuvo una traidora conversación en alemán, con el enemigo. Sores, por su parte preguntó si era loco el que mandaba esa fortaleza. Lobera se vio obligado a rendirse, pero lo hizo en condiciones honrosas; el francés le aseguró su vida y la de los suyos, y le dio palabra de respetar el honor de las mujeres. Lobera entregó veinte o veintidós personas; algunos negros y dos españoles habían escapado. El francés subió al terraplén y cubrió con la bandera de Francia la artillería que en tanto apreciabaLobera. Exigió el botín, pero allí no. había nada del escritorio del Alcaide no obtuvo más que un anillo con una esmeralda y alguna vajilla de plata».Puestos en libertad los niños y las mujeres, fueron enterrados los hombres en un aposento de las casas de Juan de Rojas, Regidor y hermano de Juan de Lobera, donde el francés tenía su cuartel general, y se concertó una tregua para negociar con Angulo el rescate de la población, que Sores hizo ascender a treinta mil pesos y cien cargas de pan cazabi, ofreciéndole los españoles, con gran indignación del pirata, sólo tres mil ducados.Angulo no aceptó la tregua, y con noventa y cinco españoles, de los que nueve iban a caballo, doscientos veinte negros y ochenta indígenas armados con piedras y palos, que pudo reunir de los alrededores y hasta de Matanzas, se dispuso a sorprender a los franceses mientras dormían u holgaban, lo que no logró por completo por los importunos gritos quelanzaron los indígenas, lo que dio lugar a los franceses a refugiarse en las casas y rechazar, como rechazaron, el ataque matando Sores, por la traición que le habían hecho, a unas veinticinco personas, y estando a punto de perecer el propio Lobera, al que soltaron después, explicada su inocencia en el ataque de Angulo. Aunque exigiendo por su rescate dos mil doscientos pesos, que reunieron sus amigos.Reanudadas las negociaciones para el rescate de la población, éstas no tuvieron resultado feliz, pues Sores rechazó «los miserables mil pesos» que ofrecieron los habitantes, y le prendió fuego a la población, destruyéndolo todo, quemando las embarcaciones que había en el puerto y las estancias vecinas, colgando a los negros de ellas, ultrajando las imágenes de los santos y las sagradas vestiduras, perdiéndose en el incendio también los archivos del Cabildo habanero anteriores a 1550.El cinco de agosto, a media noche y «con buena luna y próspero tiempo para desembarcar», se hizo Sores a la vela, dejando La Habana, arrasada, a sus vecinos en la miseria y maldiciendo al hereje francés y renegando de su cobarde Gobernador.Lobera partió poco después para España, «llevando credenciales extraordinarias en forma de narración épica hecha por el Cabildo de La Habana de la visita de Sores».Angulo, acusado de imprevisión y cobardía fue enviado preso a España para ser allí juzgado de imprevisor, cobardía y de abusos y falta de probidad, siendo el último de los Gobernadores civiles de esta época, sustituyéndole, como primer Gobernador militar, el Capitán don Diego de Mazariegos, que en los diez años de su mando se vio libre de corsarios, reconstruyó la fortaleza de La Habana y cooperó con los vecinos a reparar los daños y miseria que los ataques de los franceses habían ocasionado a la Isla.

viernes, 26 de diciembre de 2008

El Ferrocarril en Cuba

El Ferrocarril en Cuba
EMILIO J. LEZCANO



La historia del ferrocarril en Cuba comenzó cuando María Cristina de Borbón, reina de España de 1829 a 1833 y regente desde 1833 a 1840, autorizó a la Junta de Fomento el 12 de diciembre de 1834 a hipotecar sus rentas para amortizar un préstamo con Inglaterra, lo que permitió el comienzo y la realización de la construcción de la primera línea de ferrocarril en la Isla.La responsabilidad estuvo a cargo de la empresa Compañía de Caminos de Hierro de La Habana la cual construyó los 27.5 kilómetros entre San Cristóbal de La Habana y Santiago de Bejucal, el 19 de noviembre de 1837, convirtiéndose en el primer ferrocarril de Latinoamérica y predecesor del de España.Cuba, la colonia caribeña, se le adelantó a la metrópoli en 11 años. La primera línea de España --de Mataró a Barcelona-- comenzó a funcionar a partir del año 1848.Para las obras de construcción de la línea férrea se emplearon a criollos, chinos, yucatecos, irlandeses de Estados Unidos y de las Islas Canarias. En ocasión del onomástico de la reina Isabel II, (todavía menor de edad), el 19 de noviembre de 1837, la Real Junta de Fomento inauguró solemnemente el primer ferrocarril de Cuba y sin perder tiempo, ese domingo a las 8 de la mañana, salió el primer tren cubriendo la distancia entre San Cristóbal de La Habana, pasando por San Felipe y destino final Santiago de Bejucal.Con la inauguración de esta línea, la Compañía de Caminos de Hierro de La Habana, puso en marcha el primer ferrocarril cubano, español, y latinoamericano.El primer viaje entre San Cristóbal de La Habana y Santiago de Bejucal se realizó durante una mañana de invierno y lluviosa. Sin embargo no fue un obstáculo para que un público muy entusiasta se situara alrededor de los 27.5 kilómetros del recorrido para ver el ''monstruo de hierro'' arrojando un espeso humo negro por la chimenea y dando vivas a la reina Isabel II.Según algunos historiadores el tren partió de la estación de Garcini, situada en la calle de Oquendo entre Estrella y Maloja, con varios vagones que acomodaron a unos 70 pasajeros, donde se destacaban importantes personajes y autoridades de la colonia, y fue recibido, en Santiago de Bejucal, por el Alcalde Corregidor y otras personalidades de la ciudad. El precio de la primera clase fue de 20 reales, segunda, 10 reales y los de tercera, 5 reales. El viaje de regreso salió a las 2 de la tarde con igual número de pasajeros.Los coches fueron construidos en Inglaterra y eran de tres clases, según señalan los documentos de la época. Los vagones de primera clase tenían ventanillas corredizas, el techo cubierto de piel, molduras y manijas de bronce y el exterior era de madera de caoba. Los asientos eran cómodos y tenían cojines de tela. En cuanto a la segunda clase los coches eran parecidos y la diferencia con los de tercera clase consistía en que la madera usada en su construcción era de pino.De esta forma Cuba se convirtió en pionera del ferrocarril en Latinoamérica y en el séptimo país en el mundo en poseer este medio de transporte. El primer ferrocarril lo había logrado Inglaterra en 1825, seguido por Estados Unidos, Francia, Alemania, Bélgica y Rusia.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Soles y Rayos de Bolivar






Conspiracion de Soles y Rayos de Bolivar



"Soles y Rayos de Bolívar" fue constituida en Cuba en 1821 con el propósito declarado de establecer la República de Cubanacán. En ella se adoptaron muchas políticas de inspiración masónica. Sus adeptos juraban sobre una espada o puñal morir por la independencia. Cada "hermano" era un "rayo" que se convertía en "Sol" cuando lograba reclutar a siete nuevos militantes. El juramento sobre espada o puñal podría tener un significado simbólico doble. Interpretado a partir de la posible influencia carbonaria sobre la Gran Logia de Francia (vigente desde 1820) se entendería como el odio a todas las monarquías. Desde una perspectiva tradicional hace referencia a la "espada flamígera" que entre los masones simbolizaba la creación por intermedio del verbo luminoso y la purificación del iniciado por las pruebas a que se había sometido. (Hutin: Les Societés Secrètes).

José María Heredia fue uno de los principales dirigentes del movimiento
Los Soles y Rayos de Bolívar fueron una logia cubana formada por criollos que deseaban la independencia de Cuba. Tuvo sus inicios en el año 1823 en la logia de los "Soles y Rayos de Bolívar", la cual en acuerdo con otras sociedades que permanecían en secreto en la Isla de Cuba creó una conspiración en contra del dominio español presente en la mayor de las Antillas. Entre sus principales dirigentes se encontraba el poeta José María Heredia. Esta conspiración constituye el primer intento de liberación de la Isla por parte de los criollos.

Objetivos: Esta organización de corte independentista tenía como principales objetivos el derrocamiento del dominio español presente en la Isla y la fundación de una república.

Bandera: La bandera que adoptó la organización se considera la primera bandera revolucionaria creada en la Isla de Cuba y está formada por un centro azul turquesa y en el punto medio un sol brillante color plateado dentro de una circunferencia carmesí.

Conclusiones:
Esta organización resultó un fracaso pero ciertamente removió las líneas españolas por la conformación de sus grupos de conspiración.
Jose Maria Heredia Murio años despues de Tuberculosis en Mexico




sábado, 20 de diciembre de 2008

Los Tranvias de Camaguey



Los Tranvías de Camagüey
Dedicado a mi amigo Lilo





La capital de la provincia de Camagüey se llamó Puerto Príncipe hasta 1903. Hoy en día es la tercera ciudad mayor de Cuba. En 1846 quedó unida por ferrocarril al puerto de Nuevitas, pero no fue hasta 1902 en que quedó conectada por vía férrea con La Habana, 540 km al noroeste. La línea Nuevitas-Puerto Príncipe fue el único ferrocarril en las Indias Occidentales con 1600 mm de entrevía (cambiada posteriormente a 1435).
Puerto Príncipe fue una de las pocas ciudades de Cuba que tuvo tranvías de tracción animal y, además, de los pocos en el mundo que fueron a la guerra. En 1893, antes del inicio de la Guerra de Independencia de Cuba contra España, un empresario local llamado Enrique Loynaz del Castillo organizó el Ferrocarril Urbano de Puerto Príncipe y ordenó a Nueva York seis tranvías tirados por caballos. (No se especifica el fabricante.) El cargamento llegó a Cuba el 31 de marzo de 1894, ¡con 200 rifles Remington y 8,000 cartuchos de municiones escondidos debajo de los asientos de los tranvías!
Los primeros rieles fueron colocados el 3 de junio y la primera sección comenzó a prestar servicio al público el 11 de noviembre de 1894, desde la Estación del Ferrocarril Nuevitas-Puerto Príncipe (cerca de la estación actual), bajando por la calle Avellaneda hasta la Plaza de la Soledad . Posteriormente, el 9 de febrero de 1895, se extendió el recorrido hasta la Caridad, tomando Independencia y la Avenida de la Libertad.






Los tranvías de caballos de Camagüey sobrevivieron los años de la guerra pero fueron suprimidos aproximadamente en marzo de 1900. Los rieles se removieron en el mes de noviembre. Un siglo después, una cancelación postal conmemoró esta primera línea de tranvías

El Ejercito Mambi

Ejercito Mambi





Origen de la palabra La palabra mambí viene asociada a Juan Ethnnius Mamby "Eutimio Mambí", oficial negro que desertó del bando español
un líder que luego peleó contra los españoles en Santo Domingo, cincuenta años antes del inicio de la Guerra de los Diez Años en Cuba.
También puede referirse a una palabra india que designaba la rebelión contra los caciques que vivían escondidos en los bosques
Los soldados españoles, notando las tácticas similares en el uso del machete de los revolucionarios cubanos, comenzaron a referise a ellos como los "hombres de Mambí", lo que luego se acortó diciendo "mambís" o "mambises".



Organización




El Ejército Libertador estaba organizado en seis Cuerpos como sigue:
Provincia de Santiago de Cuba
1er Cuerpo, con 2 Divisiones con un total de 6 Brigadas, con un total de 13 Regimientos en el Cuerpo.
2do Cuerpo, con 4 Divisiones con un total de 8 Brigadas, con un total de 18 Regimientos en el Cuerpo.
Provincia de Puerto Principe
3er Cuerpo, con 2 Divisiones con un total de 4 Brigadas, con un total de 9 Regimientos regulares y 2 Regimientos de "guerrilla" en el Cuerpo.
Provincia de Santa Clara
4to Cuerpo, con 2 Divisiones con un total de 6 Brigadas, con un total de 10 Regimientos en el Cuerpo.
Provincias de Mantanzas y Habana
5to Cuerpo, con 2 Divisiones con un total de 7 Brigadas, con un total de 18 Regimientos en el Cuerpo.
Provincia de Pinar del Rio
6to Cuerpo, con 2 Divisiones con un total de 4 Brigadas, con un total de 8 Regimientos en el Cuerpo.


Grados que aparecen en la lista del Ejército Libertador 1895-1898;


Grado
General en Jefe (Generalísimo) (Máximo Gómez)*
Lugarteniente General (Antonio Maceo, Calixto García Iñíguez)*
Mayor General*
General de Brigada
Coronel
Teniente Coronel
Comandante
Capitán
Teniente
Sub-Teniente (Alferéz)
Sargento 1º Grado
Sargento 2º Grado
Cabo
Soldado

Grito de Baire (Guerra Final)


La Guerra de Independencia comenzó el 24 Febrero 1895, bajo la dirección intelectual del escritor y filósofo José Martí, quien es considerado por todos los cubanos como Padre de la Patria. Martí dio la orden de empezar la revolución en esa fecha, y esta comenzó simultáneamente en cuatro lugares - en Bayate, bajo Bartolomé Masó; en Ibarra, bajo Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma; en Baire, con los hermanos Saturnino y Mariano Lora; y en Guantánamo, con Periquito Pérez, Emilio Giró y otros. La fecha del 24 de Febrero es conmemorada en Cuba como fiesta nacional bajo el nombre de "Grito de Baire".
Lamentablemente, Martí, que tenia anhelo de participar activamente en el conflicto, fue matado el 19 Mayo 1895 cerca del pueblo de Dos Ríos en Oriente, cuando su grupo fue sorprendido por una columna de soldados españoles al mando del Coronel Jiménez de Sandoval.
El 13 Septiembre 1895 una Asamblea formada por delegados de los cinco cuerpos que formaban el Ejercito Libertador se reunió en Jimaguayú y eligió a Salvador Cisneros Betancourt como Presidente de la República, Bartolomé Masó como Vicepresidente, Máximo Gómez como Generalísimo, Antonio Maceo como Lugarteniente y Tomás Estrada Palma como representante diplomático en los Estados Unidos.
Máximo Gómez, un brillante líder militar, organizó varias campañas altamente exitosas, incluyendo la Campaña Circular alrededor de Camagüey, y la Invasión de Oriente a Occidente de la isla completa, todo en el corto periodo del 8 Noviembre 1895 al 22 Enero 1896. La acción mas sobresaliente fue su victoria sobre el General español Martínez Cámpos en el pueblo de Coliseo.
La reacción del gobierno español fue el reemplazo de Martínez Cámpos por el General Valeriano Weyler y el aumento de tropas en la isla, que llegaron a sumar a 180,000. Weyler ordenó que todos los habitantes de zonas rurales se recluyeran en las ciudades y declaró que todos los que se encontraran en el campo se considerarían insurrectos. Esta cruel "reconcentracion" tuvo efectos devastadores para la economía de la isla. Al mismo tiempo, la fiebre amarilla continuaba tomando como víctimas a decenas de miles de soldados españoles en la isla. Por esta época, el Senado y el Congreso de los Estados Unidos ambos hicieron resoluciones separadas reconociendo la Revolución Cubana.
En Septiembre 1897, tomó lugar una convención constitucional en La Yaya, donde se eligió un nuevo gobierno revolucionario. El General Bartolomé Masó fue elegido como Presidente y Domingo Méndez Capote Vicepresidente. Durante este año, las tensiones entre los Estados Unidos y España aumentaron marcadamente. España finalmente removió al General Weyler y concedió a Cuba autonomía en asuntos domésticos en 1897. Estas reformas llegaron demasiado tarde y no fueron aceptadas por el Gobierno de Cuba en Armas. Debido a la situación inestable, el Cónsul de Estados Unidos en La Habana, Fitzhugh Lee, aconsejó al Presidente McKinley que mandara unidades de la marina de guerra a los puertos de Cuba. Siguiendo este consejo, el acorazado estadounidense Maine fue mandado al puerto de la Habana. En la noche del 15 Febrero 1898, una tremenda explosión destruyo completamente al barco, matando a 2 oficiales y 264 marineros.
El 25 de Abril 1898, como resultado de presiones de opinión pública en los Estados Unidos siguiendo la explosión del Maine, los Estados Unidos declararon la guerra a España. Los Estados Unidos invadieron con tropas a Cuba el 20 de Junio 1898. Después de hundir la flota Española en las afueras de Santiago de Cuba y de varias batallas en los alrededores de Santiago de Cuba (ayudados por tropas cubanas bajo el General Calixto García), y también en Puerto Rico y las Filipinas, España entró en negociaciones de paz. El 16 de Julio 1898 España firmó un tratado de paz en Santiago de Cuba. Esto fue seguido de un tratado formal firmado en París el de 10 Diciembre 1898, que terminó la dominación Española de Cuba. Es de notar que la duración total de la guerra Hispano-Americana fue de solo 3 meses.
El 1 de Enero 1899 España formalmente pasó el gobierno de Cuba a los Estados Unidos. Una Convención Constitucional se reunió el 5 de Noviembre 1900 y esto fue seguido de elecciones el 31 de Diciembre 1901. Los Estados Unidos pasaron el gobierno de Cuba al gobierno electo de Cuba el 20 de Mayo 1902. La fecha del 20 de Mayo se celebra en Cuba como el Día de la República.




Cabe aclarar que hubo varios alzamientos; La Guerra de los Diez Años Grito de Yara (1868-1878) y La Guerra Chiquita (1879-1880); también algunos alzamientos fallidos.




La Bandera de Yara







LA BANDERA De Cespedes


Segunda Bandera Oficial de Cuba



Similar a la de Chile, casi cuadrada, la bandera diseñada por Céspedes para el levantamiento, tuvo su estreno guerrero en Yara, el 11 de octubre. Ya para entonces se le había designado una escolta.
Cuatro días después se desplegó en el combate de Barranca, y el 16 de octubre, en el templo católico de la localidad, fue bendecida por Emiliano Izaguirre, más tarde capellán del Ejército Libertador.
Con el estandarte de Céspedes se alzó también en octubre, en Las Mangas, su amigo Perucho Figueredo, quien apoyó con emoción, como abanderada, a su hija Candelaria. Esa es la enseña que entró triunfal a Bayamo con el Ejército Libertador el 20 de octubre de 1868. No pocos le llamaban entonces la «Bandera cubana».
En noviembre, una bayamesa nombrada Felicia Marcel terminó de coser una bandera de estas, mucho mayor y viva en sus tres colores: blanco, rojo y azul. El 8 de ese mes fue bendecida en la Iglesia Parroquial de Bayamo por el cura Diego José Baptista, quien recibió a Céspedes bajo palio (con todos los honores).
Pero meses más tarde, en abril de 1869, en la Asamblea de Guáimaro, se decidió adoptar como enseña nacional la traída por Narciso López, tomada por parte de los alzados en Camagüey y Las Villas. Céspedes, presidente indiscutible de la República en Armas, hasta derramó lágrimas al conocer esta decisión.




LA BELLA COSTURERA
Era hermosa sin dudas aquella mujer que en los instantes previos al alzamiento arrancó una parte de su vestido azul celeste con tal de donarlo al estandarte que ondearía Céspedes en La Demajagua.
Tenía solo 17 años y amaba al Iniciador con su vida. Nacida el 2 de febrero de 1851 en Veguitas, había sido transportada tiempo antes del alzamiento a una canción compuesta por el líder revolucionario, titulada Cambula, en la cual se hablaba elogiosamente de la «preciosa trigueña».
Candelaria Acosta, hija del mayoral del ingenio La Demajagua, Juan Acosta, se unió en la intimidad a Céspedes probablemente después de que este enviudara, en enero de 1868. Siempre supo los entretelones de la conspiración, no solo por su relación con el abogado bayamés, sino porque en el ingenio se cocinaba casi abiertamente la insurrección contra España.
Sufrió en demasía luego del estallido independista. El 17 de octubre de 1868, cañoneada e incendiada la propiedad azucarera del Padre de la Patria, tuvo que irse a Manzanillo.
Mas el hecho de haber cosido la bandera le atrajo persecuciones; así debió salir hacia campamentos insurrectos en la Sierra Maestra y en la zona de Las Tunas. Céspedes la visitó reiteradamente, y en septiembre de 1871 comienza a hacer gestiones para embarcarla a Jamaica junto a Carmita, la hija de ambos.
Sobre esta salida expone el Héroe de San Lorenzo en epístola de suspiros: «Yo en conciencia no podía oponerme, ella cedió lastimosamente y yo le cedí el caballo africano para el viaje. Creo que en todo cumplí con mi deber».
Marchó embarazada (tendría en el exilio otro hijo de Céspedes) y con la hija en brazos, y retornó en 1881. Se estableció en Santiago de Cuba, donde se casó con Antonio Acosta, con quien tuvo otros dos retoños. Vivió en la ciudad oriental cuatro décadas.
Una de sus mayores emociones sobrevino el 20 de enero de 1935, cuando en su lecho de enferma se le otorgó la Orden Carlos Manuel de Céspedes. Operada dos veces de la visión, murió el 23 de mayo de ese año en la capital del país, a los 84 años. Jamás olvidó la fecha cumbre del levantamiento.

La Bandera Cubana

La Bandera Cubana



Origenes de la Bandera Cubana
La bandera de Cuba fue proclamada como tal el 11 de abril de 1869, en la Asamblea de Guáimaro. Esta bandera fue enarbolada por primera vez en Cuba por el General de origen venezolano Narciso López en la ciudad de Cárdenas, el 19 de mayo de 1850.
La bandera nacional se izó antes que en Cuba en los EE.UU. Narciso López la izó por primera vez en Cuba en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas.
Cuenta la historia que se encontraba en la ciudad norteamericana de Nueva York, el General Narciso López, luchando por la gesta independentista de CUBA y cansado por sus trajines revolucionarios, se quedó dormido en un parque de dicha ciudad. Al despertarse miró al cielo y vio celajes azules y blancos conjuntamente con una mancha roja que producía el sol poniente. Una oscilante estrella brillaba al centro. Estos elementos completaban una feliz idea. Emocionado fue en busca de su gran amigo, Miguel Teurbe Tolón (poeta, patriota y dibujante) quien con las Ideas manifestadas por Narciso López, diseñó la bandera cubana, la que fue confeccionada en tela de raso por la prima y esposa de Teurbe : Emilia.
Tanto la bandera como el Escudo nacional fueron creados por la misma persona, Miguel Teurbe Tolón. Las especificaciones de diseño de ambos fueron establecidas por el primer presidente de Cuba, Tomás Estrada Palma, mediante Decreto, el 21 de abril de 1906 y han permanecido sin modificaciones desde entonces.
Significado de sus elementos: La estrella solitaria de cinco puntas representa la república libre, independiente y soberana que debía ser Cuba y a la unidad de los cubanos. El rojo, ubicado dentro de un triángulo en clara alusión al tríptico de los ideales franceses de: libertad, igualdad y fraternidad, alude a la sangre derramada en la lucha. Las franjas blancas a la pureza de los ideales y a la virtud de los cubanos. Las azules (por los tres departamentos en que se dividía en esa época Cuba: Occidente, Centro y Oriente), revelaban las elevadas y celestiales aspiraciones de los patriotas.
Su forma: Es rectangular, de doble largo que ancho, compuesta por cinco franjas horizontales del mismo ancho, tres de color azul turquí y dos blancas dispuestas de forma alternada. Un triángulo equilátero de color rojo en uno de sus extremos, uno de cuyos lados es vertical, ocupa toda la altura de la bandera y constituye su borde fijo. Dicho triángulo lleva en su centro una estrella blanca de cinco puntas, inscripta en una circunferencia imaginaria, cuyo diámetro es igual a un tercio de la altura de la bandera, con una de sus puntas orientada hacia el borde libre superior de la bandera.

 
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